Acompanar a Emma en el camino al parto fue una lucha constante entre el rol de sosten para apoyar sus decisiones y disipar sus miedos, y la reflexión interna sobre qué debería hacer yo durante todo este proceso. Cuando existen diferencias entre el padre y la madre, es necesario entender que la posicion de un padre es solo una opinión.
Emma desde un principio quiso estar en control del parto, y al parecer este simple requerimiento pone ya al parto lejos de los sistemas clásicos médicos Hospitales y clínicas tienen por sobre todo la determinación de intervenir al máximo durante el parto. Pocas son las opciones que dejan a la madre cuando "el bebe corre peligro y es necesario intervenir para garantizar su bienestar". La verdad es que el bebe corre peligro por el enfoque de intervención, la naturaleza se ha encargado de traer bebes sanos durante siglos.
Como hombres apoyar un parto humanizado podría incluso significar acusaciones de machismo y control del hombre sobre la mujer. "Parto sin epidural? Por que tiene que sufrir la mujer cuando existen drogas que le permiten estar relajada?" La verdad es que es el parto humanizado el único que permite a las madres estar en el asiento conductor. No se trata de si hay o no epidural, si tiene que estar acostada o en cuclillas, se trata de que la mujer pueda decidir. Los sistemas médicos clásicos quitan el poder de decisión a la madre y al padre. Cuando matronas, doulas, esposos, dejan a la madre seguir el camino que prefieren, se notan siglos de evolución y perfeccionamiento del milagro del alumbramiento.
Me alegra que Emma haya decidido un parto natural, me permitió ser parte durante el embarazo, labor y parto. Estuve mas cerca de lo que nunca habría podido estar. Vi su cabecita, vi si era nino o nina antes que todos y pude cortar el cordón. El parto humanizado me permitió ser padre.
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